Vecinos de la comunidad Leonor Bernabó, Cocorote, siguen asombrados, pues este lunes fue localizado en el patio de una casa el cuerpo sin vida de una neonata de 37 semanas de gestación, quien fue sepultada por su propia madre el mismo día que la dio a luz.
La mujer de 34 años fue detenida por comisión mixta de la policía científica y Policías regional. Ahora ella permanece bajo custodia en el área de maternidad del Hospital Dr. Plácido Daniel Rodríguez Rivero de San Felipe porque está infectada al no tener los cuidados requeridos en el proceso de parto.
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Resulta que la investigada, presuntamente, tramó todo en silencio y sin la ayuda de nadie, motivo por el que ella misma abrió el hueco en el patio de su casa, el día que dio a luz se atendió el parto y al tener a la hija en sus brazos la sepultó. Estaba con vida.
El hallazgo fue realizado por parte de funcionarios de la Policía regional, pues vecinos de la zona les notificaron un putrefacto olor que emanaba de la residencia de la mujer.
Sucedió que cuando la comisión policial ingresó al patio de la residencia el olor era más intenso y al realizar la inspección encontraron el cuerpo de la niña enterrado. El hueco no estaba profundo.
Luego una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) delegación municipal San Felipe acudió al sitio, desenterró el cadáver que tenía siete días de haber sido sepultado y luego lo trasladó al cuarto de resguardo del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (SENAMECF) Yaracuy.
Según versión policial, todo apunta que la mujer sepultó a la neonata estando con vida, sin embargo, serán los expertos del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (SENAMECF) Yaracuy los que determinen la causa de muerte.
De igual forma se supo que la mujer, presuntamente, tenía en mente regalar a su hija porque no podía tenerla por motivos personales, pero su plan no pudo ejecutarlo porque no consiguió a alguien que se quedara por la bebé, motivo por el que tomó una macabra opción: desaparecer a la infante.
Para ello, supuestamente, la mujer al cumplir las 37 semanas se encerró en su casa para que cuando le tocara el proceso de parto pudiera enterrar a la hija sin que nadie se diera cuenta. Al parecer, ella no tenía contacto con nadie de la comunidad en la que reside, por eso pasó desapercibida.
El caso está en manos de una comisión del CICPC y de la fiscalía del Ministerio Público. La mujer será presentada ante un tribunal en las próximas horas.
La detenida es madre de cuatro hijos. Se desconoce con quién quedaron ellos ahora que ella está detenida, tampoco se supo si ellos presenciaron lo que hizo la mujer con la neonata.




