spot_img
viernes, mayo 15, 2026
InicioOpiniónCuarto Oscuro/ Hablar con claridad

Cuarto Oscuro/ Hablar con claridad

- Publicidad -


Estado 51: El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene una forma de hacer política que no distingue entre estrategia y espectáculo, y aun así logra imponer agenda. Se pueden compartir algunas de sus posturas —pocas, según el gusto— y rechazar muchas otras, pero su dominio del “punch” noticioso es innegable. Sobre la ocurrencia de anexarse Venezuela como otro estado, poco que analizar: ya probó el truco con Groenlandia y montó un bluff de proporciones épicas en el que más de uno cayó, como también ocurrió con Canadá.

No es geopolítica, es prestidigitación: mientras el público mira el sombrero, el conejo ya está en otra parte. Y es que Trump está en China, en uno de los encuentros más relevantes entre los grandes titanes económicos, intercambiando sonrisas y elogios con Xi Jinping como si el libreto ya estuviera acordado. Lo demás es ruido. Un show que, si bien merece alguna respuesta seria, no justifica esos arrebatos patrióticos sobreactuados que curiosamente nunca aparecen cuando el interlocutor es Cuba o Rusia. La memoria, al parecer, también es selectiva.

Hantavirus: Un crucero en cuarentena por orden de la OMS, esa misma organización que todavía no termina de explicar su deslucido desempeño durante el Covid-19. Se reportan fallecidos e infectados con hantavirus en su variante “Andes”, transmitido de roedores a humanos y con baja propagación entre personas, al menos según la versión oficial. Pero visto el clima político en España, cuesta no sospechar que aquí hay algo más que un simple protocolo sanitario. El país recibe el barco por razones humanitarias, mientras otros miran hacia otro lado, y la OMS vuelve a ocupar un rol que genera más dudas que certezas. No ayuda que ni la ONU ni el organismo sanitario atraviesen su mejor momento de credibilidad. Si algo dejó claro 2020 es que la etiqueta de “conspiranóico” se ha usado más para desacreditar preguntas incómodas que para desmontar falsedades. Y, al final, varias de esas dudas terminaron siendo verdades a destiempo. Conviene no olvidar tan rápido… aunque a muchos les resulte conveniente hacerlo.

Economía: Nuestro mayor problema es la economía, aunque a veces se insista en disfrazarlo con cualquier otra narrativa más cómoda. No es que lo demás no importe, pero como bien planteó Maslow, es difícil filosofar cuando no hay qué comer o cómo atender la salud. Venezuela no llegó aquí por accidente: son décadas de malas decisiones, de gobiernos que cambiaron planificación por improvisación y producción por discurso. Nos entrenaron para repetir mitos: que somos ricos por definición o que el mundo depende de nosotros. Mientras tanto, las mayores reservas de petróleo lucen como un gigantesco terreno abandonado: mucho potencial, cero gestión. Seguimos esperando soluciones mágicas del Estado, como si la inercia fuera política pública. Sí, el Estado importa, pero sin comprensión de que las soluciones son de mediano plazo, lo único que se acumula es frustración. Y el gobierno, por ahora, parece más cómodo administrando expectativas que resolviendo problemas.

Del periodismo: Venezuela insiste en exigir colegiación para ejercer el periodismo, como si ese requisito garantizara ética, calidad o independencia. Más allá de un modelo claramente agotado, la pregunta incómoda es otra: ¿dónde queda la responsabilidad del gremio y de quienes lo dirigen en Yaracuy? Hay ética y talento de sobra, pero escasea algo básico: respaldo institucional serio. El gremio, que debería ser escudo, a veces parece accesorio decorativo, sobre todo cuando toca incomodar al poder o desafiar prácticas que degradan el oficio. Al frente del CNP debe haber coherencia. Defender al periodista no es organizar jornadas médicas ni vender productos ocasionales —aunque eso luzca bien en la foto—, y mucho menos subordinar la postura gremial a la venia de un partido político. Si el gremio en Yaracuy fija posición solo a conveniencia, que Dios agarre confesados a los buenos periodistas, la mayoría.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Últimas entradas

lo más leído

TE PUEDE INTERESAR