Este domingo 24 de mayo, la Iglesia Católica en el estado Yaracuy se unió a la celebración de la Solemnidad de Pentecostés, catalogada una de las festividades más importantes del calendario, la cual conmemora la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles.
Las diversas parroquias de la entidad realizaron actividades especiales cargadas de profunda fe, religiosidad y respeto, entre ellas vigilias y misas. Cada uno de estos encuentros centró su mensaje en el compromiso de la vida cristiana y el poder transformador del Espíritu de Dios en el corazón de los creyentes.
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Al respecto, monseñor Rubén Delgado Carmona, obispo de la Diócesis de San Felipe, instó a toda la feligresía a abrirse a la renovación espiritual con la presencia del Espíritu Santo.

«Que el compromiso de vida cristiana de cada bautizado sea repotenciado con la presencia del Espíritu de Dios, que nos da vida y que nos santifica, que llegue a los corazones de todas las personas», dijo monseñor.
Asimismo, la máxima autoridad católica en el estado exhortó a los yaracuyanos a mantener una actitud optimista ante los desafíos actuales, transformando la fe en acciones concretas de evangelización.
«Que el Espíritu de Dios siga actuando, transformando y llevando a cabo la obra de embellecimiento y santificación en el mundo, sobre todo en el corazón. Que la esperanza sea nuestra nota distintiva, nuestra bandera, y que la alegría en el Espíritu sea la razón de ser para ser evangelizadores hoy en día», dijo monseñor, enviando bendiciones a todas las parroquias de la Diócesis, extensivo a todas las personas de buena voluntad.

La mañana de este domingo en la Iglesia Catedral hubo una emotiva misa, en la que el sacerdote José Gregorio Carreño llamó a amar, perdonar y acercarse a Dios. Aseguró que el Espíritu Santo no nos divide; por el contrario, nos une, congrega y da vida.
Allí, los más jóvenes de la parroquia hicieron la tradicional presentación de los signos o símbolos del Espíritu Santo, los cuales fueron llevados hasta el altar.




