La Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel) y la Universidad Nacional Abierta (UNA) en el estado Yaracuy se sumaron este martes 19 de mayo al paro nacional por 24 horas, el cual fue convocado por organizaciones y sindicatos para exigir respuestas a sus reclamos salariales.
Personal docente, administrativo, obreros y estudiantes de ambas casas de estudios respaldaron esta medida, al igual que algunas asociaciones de jubilados, quienes señalaron que están unidos a la lucha para que mejoren los ingresos de todos los trabajadores.
Al respecto, Rubén Naranjo, presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionados de la Uney, dijo que estas acciones responden a la necesidad de un salario digno, la derogación del instructivo Onapre y el memorándum 2792.
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Explicó que a la lista de carencias se añade que el reciente bono de profesionalización solo se lo han pagado a los docentes activos, «dejando por fuera a los jubilados y a los trabajadores obreros y administrativos, tanto activos como jubilados. Esto es un nuevo problema que se suma«.
También afirmó que exigen presupuestos para las universidades: «La UNA no se ha caído porque Dios es grande, así como se desplomó el auditorio de la Upel», señaló Naranjo, quien agregó que en muchas de estas casas de estudio superior tratan de hacerle frente a la crisis a través de la autogestión, pero no se dan abasto y no es el deber ser.
Narajo señaló que mantienen la exigencia de un salario como única alternativa para recuperar el ingreso digno, rechaza los pagos bajo los esquemas de bonificación.

Por su parte, Franck Herrera, miembro de la asociación de jubilados de la UNA, explicó que los docentes se unieron al paro, «debido a la condición de indigencia en la cual estamos sumidos los profesores universitarios, muy por debajo de los educadores de media y básica, que ya es mucho decir».
Herrera aseguró que esta crisis económica ha generado que muchos profesores se dediquen a otros trabajos para sobrevivir. «El reciente ajuste de ingresos no movió ni un céntimo nuestros salarios de miseria».
En el caso de la UNA, aunque el centro no labora de manera presencial los martes, los docentes acataron y respaldan la medida.




