spot_img
viernes, julio 3, 2026
InicioYaracuyLocal"Lo que pasó en La Guaira fue lo peor": desde Yaracuy sobrevivientes...

«Lo que pasó en La Guaira fue lo peor»: desde Yaracuy sobrevivientes del doblete sísmico cuentan sus historias

- Publicidad -

La vida le cambió por completo a la familia Moreno Camacho, esto tras lograr sobrevivir en La Guaira a los devastadores terremotos registrados el 24 de junio. Hoy, desde Chivacoa, municipio Bruzual, siguen intentando asimilar este hecho que marcó su corazón, alma y destino.

Mirna Moreno y su nieta Yhonneidis Camacho nos contaron sus historias sobre cómo vivieron a este doblete sísmico en su tierra natal: La Guaira, la cual fue decretada zona de desastre producto de los colapsos de edificios, heridos y gran cantidad de fallecidos.

Lea también: Desde confección de ropa hasta agua potable gratuita: familias y comerciantes se solidarizan con los afectados por los sismos

Moreno, quien reside en Chivacoa desde hace ocho años, había viajado a La Guaira hace unos 15 días para cuidar a su hija, quien había sufrido un accidente en moto. Estando allí, le tocó presenciar el doblete sísmico, el cual describió como lo peor que le ha pasado a su amada tierra.

Moreno hoy puede relatar como vivió el deslave de 1999 y los terremotos del 24 de junio

Contó que al momento del sacudón estaba sentada y recibió una llamada de su esposo, quien le dijo que estaba temblando. «Yo le dije aquí también y me levanté, salí por un pasillo hacia las escaleras; mi hija se estaba bañando, tuvo que salir en paño. Por más que quería caminar, la vibración no me dejaba«.

Ella afirma que a sus 61 años jamás había experimentado una tragedia de tal magnitud; incluso, como sobreviviente de deslave en 1999, afirma que no hay comparación, lo ocurrido este año lo superó.

«Esto es lo peor que le pudo haber pasado a Vargas, no tiene comparación», dijo Moreno, quien recordó que en 1999 también llegó al estado Yaracuy, junto a sus hijos, a la casa donde residían sus padres, la cual es la que están habitando actualmente.

Señaló que estos terremotos marcaron su vida; le arrebataron a una prima que quedó atrapada entre los escombros y a varios compañeros de trabajo de su hija.

«Doy gracias a Dios porque, a pesar de todo, él nos guardó y nos sigue guardando. Fue una casualidad haber estado ahí», dijo Moreno, quien ha recibido atención médica y tendrá apoyo psicológico.

Una nueva vida con las manos vacías

Yhonneidis Camacho, de 23 años, arribó a Yaracuy acompañada de su padre, sus dos pequeños hijos y sus sobrinos. Todos están viviendo en la casa de su abuela Mirna Moreno.  Llegaron sin nada; los sismos les quitaron todo lo material.

Están muy agradecidas por tantas muestras de ayuda por parte de diferentes vecinos

Para Camacho todo cambió. Contó que al momento del sismo estaba durmiendo y lo que la despertó fueron los gritos de su hija, a quien un televisor estuvo a punto de caerle encima debido a la fuerte vibración.

Como pudieron, salieron de la casa hasta un espacio abierto, y durante tres días permanecieron allí, durmiendo en el piso, por temor a que las casas se vinieran abajo. Hasta que un amigo de su papá los fue a buscar y pudieron llegar a Chivacoa, una ciudad que había visitado de niña.

Agradeció a Dios y a Yaracuy por tanta ayuda; los vecinos les han colaborado con pañales, alimentos y comida; jamás imaginó tantas muestras de solidaridad.

Actualmente, tiene muchos sentimientos encontrados; en La Guaira perdió a seres queridos y allá está su vida; sin embargo, en este momento no quiere regresar. Desea retomar su vida en Chivacoa, conseguir trabajo y que sus hijos estudien. «Aquí seremos felices, en nombre de Dios».

En medio de la emergencia, muchas personas les han colaborado; sin embargo, actualmente necesita un televisor para los niños y una nevera para almacenar los alimentos. Además, está dispuesta a trabajar y luchar por salir adelante.

Artículo anterior
ARTÍCULOS RELACIONADOS

Últimas entradas

lo más leído

TE PUEDE INTERESAR