Para adquirir 20 productos de la cesta básica en locales comerciales del área metropolitana del estado Yaracuy se requiere de una inversión aproximada de $78, un monto que puede tener algunas variaciones mínimas, dependiendo de la marca del artículo que escoja el consumidor.
Tras un recorrido por algunos abastos y supermercados de los municipios metropolitanos, comparamos algunos precios de productos básicos, los cuales siguen siendo un desafío para cualquier bolsillo, más aún si se toma en cuenta que muchos de estos artículos suelen alcanzar para unos pocos días en algunos hogares promedios.
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Entre los productos evaluados, tenemos que las proteínas y los lácteos registran el mayor impacto en el presupuesto familiar. El kilo de carne lidera la lista con un costo de $10, seguido muy de cerca por la leche en polvo de 800 gramos en $12,70 y el queso blanco en $8,90.
El medio cartón de huevos se ubica en $4, el mismo precio que marcan el litro de aceite y el frasco de mayonesa. Por su parte, la mantequilla de 500 gramos se cotiza en $3, el medio kilo de café en $7 y la mortadela desde $2,59. Los artículos del mar tampoco escapan de la tendencia con la lata de atún en $2,12.
En lo que respecta a los carbohidratos y granos, los precios se mantienen en un margen más bajo, pero igual impactan en el presupuesto. El kilo de azúcar lo vende en $1,37, la harina de maíz en $1,23, el arroz en $1,19 y las caraotas de 400 gramos en $1,19.

La harina de trigo la ofertan en $1,14, mientras que el kilo de pasta se ubica en $2 y la salsa para acompañarla en otros $2. Por su parte, los artículos de higiene y cuidado personal completan el gasto básico: el jabón en polvo de 900 gramos cuesta $2,91, el papel higiénico de 600 hojas alcanza los $4 y la crema dental ronda los $3.
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Los $78 de esta mini canasta representan el 52 % del reciente pago de ingreso a los trabajadores por un monto de $150. Es decir, un trabajador debe destinar más de la mitad de su ingreso para 20 productos que no suelen cubrir el mes.
Si tomamos como referencia lo percibido en tickets de alimentación ($40), esto solo nos alcanzaría para cubrir 51,3 % de la mini canasta.
Los ingresos y el costo de la vida no van en la misma dirección, situación que ocasiona que muchos deban recortar la compra de sus alimentos o, en muchos casos, cancelarlos a través de créditos para poder “medio estirar el bono”.




