¡Día Internacional de la Clase Trabajadora en la calle..! ¿Qué es una provisión de cálculos de prestaciones sociales? Provisionar (anticipar riesgos financieros) los cálculos de las prestaciones sociales de los trabajadores debería ser una rutina normal en el desenvolvimiento contable y administrativo presupuestario si tuviéramos a un responsable del sector público e inversión del capital privado.
Para ello se acordó la responsabilidad del depósito bancario de dichas prestaciones sociales cada tres meses. Incluso, podría rotarse los ingresos por nóminas en ese lapso para evitar la inamovilidad laboral.
Pues, ni el sector público ni tampoco el privado cumplieron. Se prolongó la corrupción administrativa en el Gobierno nacional; hubo la reconversión monetaria eliminando 14 ceros. Vinieron las sanciones de las medidas económicas coercitivas; el sector privado —cuán capitalismo conservador y cobarde— se hizo al lado del Gobierno, quedando el salario mínimo mensual nacional pulverizado ante una Canasta Básica Familiar que sigue en las nubes, imposible de alcanzar, excepto al ganar no menos de 600 dólares mensuales (Bs. 286.289).
Hoy, ante la urgencia de mejorar en lo posible la capacidad adquisitiva salarial de la clase trabajadora, se observa como muro de contención la retroactividad de las prestaciones sociales.
Pues bien, ¿qué hacer? Lo primero es no quedarnos mirándonos las heridas. Hay que tomar decisiones poniendo en nuestros corazones al país. Tiempo y sentido de raciocinio necesita el país. Sacrificio de las partes. Ejemplo, no meter en camisa de fuerza —aunque sea nuestros deseos— al sector privado, obligándoles a un ajuste salarial, pues optarían a crear una estanflación que podría ser indetenible.
Optar por ahora al bono de alimentación y transporte (en el entendido de la no incidencia de retroactividad). Bono único exclusivamente para el sector público, cuyo monto sería de 300 dólares mensuales. Este monto recibido, por lo menos por 10 millones entre trabajadores activos, jubilados y pensionados, sería un capital de tres mil millones de dólares mensual, como pleno impulso para la reactivación económica del mercado en la vía de lograr la oferta y demanda.
Revisar cada tres meses la situación inflacionaria y comenzar el ajuste salarial, hasta la reconversión de los bonos en salario mínimo mensual y volver a las escalafones de clasificación profesional, previo consenso, de liquidación del asunto de la retroactividad. Evitar la devaluación del bolívar y, obviamente, que el sector privado no debería subir precios de su producción nacional.
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