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jueves, agosto 6, 2026
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Tras las huellas de mis pasos/ Tras la riqueza espiritual

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Rezar el Salmo 17 trae riqueza espiritual y, es precisamente eso lo que pide el Rey David cuando eleva su plegaria al Creador. Este salmo es un poderoso canto de defensa, justicia y protección.
Los estudiosos del salmo concluyeron que con la plegaria se logra la fidelidad; la provocación se llena de fuerza. El salmo sirve para corregir una promesa incumplida, opera contra falsas acusaciones y protege a quien ha sido calumniado.

En la tradición mística y cabalística, se utiliza como un amuleto contra enemigos ocultos, contra los juicios severos; los actos propios son protegidos de la maldad ajena. También nos libera de los peligros durante los viajes. Precisamente, todo viajero que rece el salmo 17 en el nombre de IA´H´ se librará de todo mal durante 24 horas: “Sea Tu santa voluntad, oh IA´H, hacer mi viaje próspero, conducirme por veredas agradables, protegerme contra el mal, y volverme salvo al seno de los que amo, por tu santo y adorable Nombre, Amén. Sela”

Debió haber sido una circunstancia muy difícil para el Rey David cuando escribió este salmo que lo llevó a conectarse con circunstancias generales. En él se aprecia la plena confianza en Dios, la gloriosa esperanza celestial al dejar a un lado la confianza en sí mismo: “Oye, oh HaShem, justicia; está atento a mi clamor; escucha mi oración hecha sin labios de engaño. De delante de Tu rostro salga mi juicio; vean Tus ojos la rectitud” Sl 17:1-2

El clamor de David se correlaciona con el Salmo 139:23-24 cuando ora discurriendo a su propio corazón y en los motivos de sus pecados ocultos, se devela una conciencia probada
Después de estos cantos, David sigue con una confesión sobre su fidelidad a Dios: “Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has refinado, y nada inicuo hallaste; lo que pensé, no pasó mi boca. Para las obras humanas, por la palabra de tus labios yo observé los caminos del violento” Sl: 17:3-4 ¡Claro! No olvidemos la cacería que Saúl montó sobre David quien logró pasar la prueba “…y nada inicuo hallaste…”

Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen” Sl: 17:5. David quiere ser sostenido pero, en los caminos de Dios.

El Salmo cierra con una petición determinante. David le pide a Dios que derrote a sus arrogantes y orgullosos enemigos y lo importante de la petición es que sea por las manos del Creador y no por la mano de David quien en su niñez ya había derrotado a leones y a osos. (1 Samuel 17:33-37).
“Yo en justicia veré tu rostro; seré saciado cuando despertaré a tu semejanza” Sl: 17:14 David sabía que la transición de esta vida a la siguiente era como despertar.

El mundo del más allá es más real y menos onírico. Amén.

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