* Nepal: Como si ya no tuvieran problemas, el desastre natural ocurrido en la frontera entre China y Nepal —sacado de una película apocalíptica— nos devuelve a la realidad de lo frágiles que somos frente a la fuerza de la naturaleza. Según la autoridad de desastres de Estados Unidos, y de acuerdo a imágenes satelitales, el inmenso deslave se produjo por acumulación natural de agua y la ruptura de su forma de contención. Las transmisiones que se han tenido del suceso son indescriptibles y, de haber sido una zona densamente poblada, la estadística fatal sería otra muy elevada. Además de la solidaridad, este tipo de eventos nos invitan a la reflexión y a escapar de esos intereses de andar buscando una explicación y un culpable para todo, peor cuando queremos darle forma sobrenatural a esa situación. Eso no exonera a los Estados de la responsabilidad de estar preparados para las contingencias incontrolables de la naturaleza, eso por el caso Venezuela.
* Pa’l fresco: No recuerdo con exactitud cuántas veces el Gobierno nacional ha anunciado, prometido y hasta jurado que eliminarán las alcabalas. Muchos tampoco lo recordarán, pero en tiempos de Chávez, con Jesse Chacón como ministro del Interior, se anunció en 2006 la prohibición de las alcabalas, tras el secuestro y asesinato del empresario Filipo Sindoni, interceptado en una falsa alcabala en Maracay por delincuentes disfrazados de policías, para que se hagan una idea. Desde antes de esa fecha, la corrupción en los cuerpos de seguridad del Estado ha sido constante y un foco incesante de abusos a la ciudadanía se presenta con las incontables alcabalas que en poco o nada ayudan a combatir elementos delictivos. Que la Guardia Nacional custodie y coloque puntos de control en los peajes, como era antes, es más que suficiente. Pero es un tema que tiene que ver también con una pésima preparación de los protocolos de prevención. Lo analizaremos el próximo lunes, sin falta, en Trago Amargo.
* Gestión: Entiendo el esfuerzo que hacen algunos alcaldes por llevar adelante diversos planes, pero la naturaleza, como dije antes, es un elemento que supera todo. De seguro el ambicioso y necesario plan de bacheo que lleva adelante la Alcaldía de San Felipe será ajustado en función de los recientes aguaceros que han azotado la capital yaracuyana y que lamentablemente han alterado el ritmo trazado. Es de entender también que, en el caso de Independencia, afectado también por las lluvias, se hará algo al respecto, pero el símbolo de ineficacia que adorna la Avenida Ravel a la altura de Farmatodo es como para tomarse en cuenta, especialmente cuando no se necesita un ingeniero espacial, sino disposición. Creo que lo más simple de resolver debe hacerse y punto. Por cierto, ya comenzaremos una serie de videos en YouTube sobre la realidad de los municipios.
* Sintonía: Buena parte de la gente que apoya a la oposición es fiel al mismo fanatismo ciego que sentenció al oficialismo. No encuentro ninguna justificación para elevar semejante podio de supremacía, falsa inclusive, porque si a ver vamos, y miren que he visto cosas, las caras que veo en la política son las mismas que tengo casi tres décadas viendo, con alguna que otra excepción de forma, que no de fondo. Nuestra política se estancó en tiempo e ideas, y eso siempre será negativo para una sociedad. Que un político exponga un proyecto de transición está bien, pero que en el mismo contemple la elección de consejos comunales o de gremios como pasos de transformación, es una completa disociación. Yo hasta creo que los consejos comunales deben ser extinguidos y reformular la organización ciudadana para blindarla ante el proselitismo. Que otro político descalifique a la actual comisión de diálogo y hasta pronostique su fracaso, solo por el hecho de no estar representado su partido allí, nos habla de ese sectarismo y caudillismo que aún persiste en nuestra realidad. No necesitamos que los políticos cambien; necesitamos cambiar nosotros.
Leer también:Correcciones



