spot_img
viernes, agosto 28, 2026
InicioOpiniónLuis Tesorero...La receta del gato por liebre

Luis Tesorero…La receta del gato por liebre

La expresión de dar gato por liebre guarda la imagen de un ser humano malvado y sin escrúpulos proveyendo a otro ser humano, ingenuo, hambriento y bien intencionado, un producto de inferior calidad o diferente en causa y consecuencia a lo esperado, mostrando la cara y las intenciones como sincero y digno de confianza, mientras que en realidad está mintiendo; a dar una esperanza a quien necesita consuelo mientras que la verdadera intención es defraudar y aprovecharse de la buena voluntad o necesidad de quienes creen en palabras bonitas y promesas que no serán cumplidas.

En tiempos donde la verdad es dicha por una inteligencia artificial; donde las palabras y los gestos quedan grabados en audio y video de alta definición y los acuerdos firmados tienen rúbrica en el papel y son respaldados con PDF y firmas electrónicas cifradas en bloques encadenados; parece imposible que alguien pudiera hacer pasar un gato por liebre, pero lo cierto es que eso ocurrió y sigue ocurriendo.

En el medioevo también se pensaba de esa forma: era imposible que un ser humano medianamente conocedor de la vida pudiera ser engañado de esa forma. Pues los hechos, la historia y los documentos oficiales señalan que no solo es posible, también indican la forma detallada para llevar a cabo el elaborado engaño.

La receta más antigua que se conoce no fue escrita por un rey traidor a su pueblo; por un congreso que mintió a los pueblos originarios o por una junta de reconstrucción embustera; fue escrita por un cocinero español llamado Ruperto de Nola, en el libro “Llibre del Coch” (1525), y la receta está titulada “Gato asado como se quiere comer”. Existen otras muchas recetas para el mismo fin: la de las abuelas vascas (1995), la versión de Cantabria, la receta tradicional alavesa de «gato en salsa» y la de las ferias de pueblo, pero esa es apócrifa y aún secreta.

Básicamente, en todas ellas el proceso es el mismo: atrapar a la víctima o gato con palabras bonitas y promesas, cortarle la garganta con un cuchillo afilado para que no pueda gemir y, antes de que muera, arrancarle la piel, luego enterrarlo envuelto en una mortaja limpia y esperar durante un día con su noche, después exhumarlo, untarlo con aceite de oliva y ajo fresco antes y durante la cocción, y mientras esta ocurre, se le golpeará con ramas de condimentos en rama verde; puede ser perejil, albahaca o bambú. El pasote también es útil.

ara servirlo, se corta como se haría con una liebre y se adorna con limón y bellas palabras.
Ir a una mesa de negociación y estar seguro de que no van a intentar meter gato por liebre es una señal de debilidad y estupidez manifiesta; pues la idea no es fantasía, es realidad histórica, existe la fórmula y vive desde hace más de cuatrocientos años, está documentada en causa y consecuencias; porque la receta es real y su uso está comprobado; es muy posible que alguien hambriento de justicia, si no se tiene cuidado, le metan gato por liebre y sea engañado.

Leer también: El arte supremo de la guerra

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Últimas entradas

lo más leído

TE PUEDE INTERESAR