El presidente de Colombia Abelardo de la Espriella anunció este lunes 24 de agosto, el inicio de una ofensiva migratoria a escala nacional que contempla la expulsión e inicio inmediato de deportaciones contra extranjeros en situación irregular o que hayan incurrido en la comisión de delitos dentro del territorio colombiano.
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La medida, arrancó en la ciudad de Barranquilla mediante despliegues coordinados entre las autoridades migratorias y los cuerpos policiales, marcando el cumplimiento de una de las principales promesas de campaña del Ejecutivo en materia de orden público y seguridad ciudadana.
Durante un consejo de seguridad extraordinario encabezado junto a altos mandos militares y policiales, De la Espriella ratificó la contundencia del plan gubernamental y aseveró que las acciones no contemplarán excepciones por origen o nacionalidad.
Durante un consejo de seguridad extraordinario encabezado junto a altos mandos militares y policiales, De la Espriella ratificó la contundencia del plan gubernamental y aseveró que las acciones no contemplarán excepciones por origen o nacionalidad.
«No voy a aceptar a inmigrantes ilegales, de donde sea que vengan, que estén cometiendo delincuencia en Colombia. Se van y los deportamos. Es una decisión política y yo la asumo», enfatizó el jefe de Estado al fijar postura sobre el alcance de las medidas extraordinarias



