Los hermanos Alicia, Marisela y Rafael Jiménez hicieron un llamado a las autoridades para exigir respuesta inmediata, ante lo que ellos catalogan como una invasión ilegal de más de 40 hectáreas de su propiedad: la finca Altamira, ubicada a la altura de Boraure, en el municipio La Trinidad.
Los también productores dijeron que ellos forman parte de una asociación familiar que ha trabajado la tierra de manera por más de 60 años, respaldados por un título de propiedad y una cadena titulativa que demuestra su vocación agrícola y agropecuaria.
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De acuerdo con la denuncia de los afectados, un grupo de personas ingresó al predio de forma arbitraria, provocando severos daños a la infraestructura y al ecosistema.
Detallaron que las personas han quemado y talado árboles centenarios, causando un daño a la flora y fauna local. También dijeron que han dañado cercas perimetrales e internas.
Los hermanos señalaron que estos daños impiden que el ganado que pernocta en la finca pueda realizar la rotación debida; además, alertaron que los ocupantes buscan realizar una conexión ilegal a la tubería del Sistema de Cumaripa, una acción ilegal.
Asimismo, explicaron que el grupo de invasores (integrado por unas 12 personas) alega poseer una carta de ocupación expedida por el Instituto Nacional de Tierras (INTI). Sin embargo, los propietarios sostienen que dicho documento es ilegal.
Ellos basan su argumento en la Ley de Tierras, la cual establece que, para otorgar un documento de esa naturaleza, las personas deben haber permanecido como mínimo tres años continuos dentro del terreno demostrando su trabajo, algo que no ha ocurrido, dijeron los denunciantes.
Ante toda esta situación, reiteraron su llamado a los entes para restablecer el orden legal de la propiedad.




