Héctor Bastida, presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras) en el estado Yaracuy, explicó que la propuesta del Ejecutivo nacional sobre la autogestión de energía eléctrica por parte del sector industrial y comercial no es viable bajo las condiciones financieras y normativas actuales.
«Poder llevar adelante un mecanismo de autogestión del servicio eléctrico en sectores industriales, comerciales y agropecuarios requiere de una serie de apalancamientos financieros hoy inexistentes«, señaló el líder gremial.
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Bastida destacó que, para que las empresas asuman la generación de su propia energía, el Estado y la banca deben articular carteras de crédito específicas. Estas deben estar dirigidas tanto a la adquisición y mantenimiento de equipos como al capital de trabajo necesario para la compra de combustible.
«El alto costo del combustible hoy representaría una partida desproporcionada que terminaría por asfixiar el ya diezmado flujo de caja de nuestras organizaciones«, advirtió Bastida.

Señaló que otra alternativa que podría utilizar una parte del sector industrial es la generación eléctrica utilizando como combustible el gas por tuberías, «pero es necesaria la adecuación de normativas, la facilitación de procesos de reconexión de distintas empresas al referido sistema y un análisis del costo por metro cúbico de este recurso energético para viabilizar esta opción».
«También resultaría vital que se activen mecanismos de alivio fiscal a los sectores productivos para paliar las referidas inversiones de cara a insertarnos todos en un proceso de autogestión y no ahogarnos en el intento», señaló el empresario.
Ante esta situación, Bastida considera que el país necesita un debate de alto nivel que nuevamente dé paso al concurso y participación del sector privado, junto al público, en los esquemas de generación y distribución de energía eléctrica a partir de las principales posibles fuentes: hidroeléctricas, solares, térmicas y hasta eólicas en determinadas regiones de la nación.
Ingresos laborales
Referente al reciente ajuste del ingreso de los trabajadores, el presidente de Fedecámaras Yaracuy aclaró que el impacto en el sector privado es menor, dado que la mayoría de las empresas ya manejan esquemas de remuneración superiores a los baremos oficiales.
Sin embargo, hizo un llamado a un debate profundo sobre la Ley del Trabajo: «Esperamos que las discusiones en torno a las necesarias reformas de la ley abarquen nacional y regionalmente a los diferentes actores (sindicatos, patronales y Gobierno) para construir una norma que recoja las diferentes realidades territoriales del hecho social del trabajo y las condiciones de competitividad«.
Bastida aspira a que los acuerdos permitan mejorar las condiciones para la inversión, la productividad y, por consiguiente, la generación de empleo, y la consecuencia más relevante sería el mejoramiento del poder adquisitivo.
«Esto último es la puerta de entrada a que el venezolano reconstruya su capacidad de ahorro e inversión, hoy inexistente, y nos equiparemos al mundo moderno en donde cada quien cubre sus necesidades primarias«.
Por último, dijo que otro elemento que considera clave es que se tomen medidas más aceleradas para el cierre de la brecha cambiaria, lo que permitirá un aumento indirecto del ingreso cercano al 30%.




