Les fue ratificada la medida privativa de libertad a padre e hijo (44 y 27 años) que fueron detenidos el domingo 10 de mayo en Veroes al ser señalados por funcionarios de la Policía regional de lanzar piedras a un autobús en la Autopista Centroccidental Cimarrón Andresote, hecho en el que resultaron heridos dos adultos y una adolescente, lo cual ocurrió el mismo día.
Se conoció que durante la audiencia de presentación realizada este #13May en contra de ellos, les imputaron los delitos de asalto a transporte público en la modalidad de tentativa, lesiones personales a una adolescente y agavillamiento.
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El acto judicial fue realizado este miércoles en el Circuito Judicial Penal de San Felipe, desde donde fueron trasladados los investigados hasta la Comandancia General de Policía de San Felipe una vez culminada la audiencia.
Familiares de los hombres insisten en que son personas inocentes, por lo que continúan exigiendo una investigación transparente; aseguran que son trabajadores del campo y que, para el momento en que los detuvieron, estaban pastoreando unos animales.
Los parientes protestaron de manera pacífica a las afueras del Circuito Judicial el miércoles en la mañana, desmintieron la versión policial que señala a los investigados como delincuentes e integrantes de una banda delictiva.
Se espera que dentro de 45 días padre e hijo vuelvan a ser presentados ante el tribunal correspondiente para conocer su estatus, mientras los hombres permanecen tras las rejas en la comandancia.
Hubo una denuncia
Como ya se ha reseñado, ellos fueron detenidos en el sector Maporita, municipio Veroes, por una comisión de la Dirección de Vigilancia y Transporte Terrestre de la Policía regional.
El autobús atacado a piedras viajaba por la autopista, con dirección al estado Lara, cargado de pasajeros que regresaban de la playa.
La agresión fue en El Guayabo y luego de esto el conductor de la unidad denunció ante el comando policial, motivo por el que funcionarios comenzaron a rastrear la zona en busca de los posibles implicados.
Fue en ese momento que detuvieron a padre e hijo, quienes ahora enfrentan un proceso judicial que la familia cataloga como injusto.




