La constante devaluación del bolívar frente a las divisas continúa mermando de manera severa el poder adquisitivo de los ciudadanos, lo que ha ido impulsando el clamor de los trabajadores: una estabilidad económica real.
Y es que este impacto se ve y se siente de forma directa al recorrer cualquier abasto, supermercado o farmacia, donde el ajuste constante de precios reduce significativamente la capacidad de compra de cualquier persona. Cada ajuste cambiario es un golpe para el debilitado bolsillo.
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En lo que va de año, la variación de la moneda nacional frente al dólar ha superado el 171,73 %, esto al pasar de una cotización, a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV), de Bs. 304,6 (enero) a Bs. 827,73 (septiembre).
La fluctuación cambiaria ha sido de manera progresiva durante este 2026; en este noveno mes del año, la cotización del dólar pisó la barrera de los Bs. 800 y en menos de 20 días ya ha sufrido una alteración del 3,34 %.
Una situación similar ocurre con el euro, moneda que es cotizada para algunas transacciones en el comercio local. Comenzando este año, se cotizaba en Bs. 357,8 y actualmente se ubica en Bs. 963,2, lo que significa una variación de 169,20 %.
La cotización de esta divisa suele estar por encima de la del dólar y su ritmo es más acelerado. En julio, el euro ya se calculaba en Bs. 811 y en agosto rondaba los Bs. 906, aproximadamente.
Toda esta situación mantiene bajo presión el bolsillo del trabajador, quien ve cómo, pese a la lucha diaria, no obtiene lo necesario para hacerle frente a la realidad económica.
«Este problema económico no se aguanta; todos los días todo está más caro y el bono cada mes rinde menos. Necesitamos que mejore el ingreso urgente«, dijo Manuel Rivero, trabajador de la administración pública.
«Todos los días los precios cambian; hacer mercado es cada vez más difícil. Nosotros pedimos que se resuelva el problema económico«, dijo otro trabajador consultado.
Los entrevistados dijeron que la gente tiene las ganas y disposición de trabajar, pero con salarios que de verdad te permitan vivir de manera digna; nadie quiere seguir llegando a la quincena con cero bolívares en la cuenta.



