Resolver el almuerzo es la preocupación diaria en muchos hogares del estado Yaracuy, donde se hace cada vez más cuesta arriba poder llevar la carne roja a la mesa debido a sus precios.
En un recorrido realizado por distintos comercios, carnicerías y mercados del área metropolitana, varios consultados coincidieron al decir que el presupuesto no alcanza para mantener el consumo habitual de la carne roja e incluso de otras proteínas.
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Actualmente, el precio del kilogramo de carne roja se ubica entre $9 y $18 aproximadamente; todo depende del corte y el tipo. La molida y de guisar ronda entre $9 y $12. Mientras que el bistec y solomo se pueden conseguir desde $10 hasta $13. El lomito lo ofertan en algunos establecimientos en $18.
La combinación de dichos precios con los bajos salarios ha generado que en muchos hogares cambien sus hábitos alimenticios: algunos optan por recortes, otros por el pollo, aunque su precio también registra variaciones que golpean el bolsillo.

También hay quienes solo compran la carne más económica (molida) o se inclinan por el de cerdo, que en algunas oportunidades suele estar un poco más económico.
Hay familias que compran la carne de res por bandejitas y tratan de rendirlas lo más que puedan. Y en esos días en los que el dinero alcanza menos, resuelven con huevo o mortadela en el mejor de los casos.
Los consumidores coinciden al decir que la brecha entre los ingresos y los precios de los alimentos es insostenible y la lucha diaria por garantizar el plato en la mesa es agotadora.



