El gobierno de Nicaragua pospuso hasta septiembre la aprobación de una reforma constitucional que busca excluir de las elecciones a los partidos opositores, una medida que provocó amplio rechazo internacional, anunció la copresidenta nicaragüense Rosario Murillo este lunes 27 de julio.
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La Asamblea Nacional y autoridades electorales, preparan las leyes solicitadas por el mandatario Daniel Ortega para que en los comicios no participen «vendepatrias» y «golpistas» supuestamente al servicio de Estados Unidos, como suele referirse a sus adversarios.
«Concluido el proceso de consulta, la comisión especial elaborará el dictamen correspondiente para su presentación ante el plenario con el objetivo de aprobar la reforma constitucional en los primeros días» de septiembre, dijo Murillo a un medio estatal.




