Lograr conseguir un puesto para estacionarse en el área metropolitana del estado Yaracuy es toda una prueba de paciencia para conductores de carros y motos, en especial en la zona comercial entre San Felipe e Independencia, donde la imprudencia, ilegalidad y la falta de espacio han generado todo un caos vial.
Las principales calles y avenidas de la zona comercial fueron concebidas en otra época y actualmente se quedaron pequeñas. La cantidad de carros y, en especial, de motos, sobrepasa y limita el espacio público.
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Dicha sobrepoblación de motos, además de la falta de demarcación y zonas exclusivas para estacionarse, ha generado que ocupen las aceras y hasta esquinas, usando los puestos destinados para vehículos más grandes. Varias calles de la Avenida Libertador están copadas de unidades de dos ruedas.

Además de ello, muchos motorizados no se ubican en forma ordenada; la norma establece que deben estacionarse de forma vertical o diagonal a la acera y más de uno lo hace en horizontal, lo que disminuye el espacio. Tampoco hay respeto a los colores marcados; no importa si es amarillo o rojo, allí se aparcan.
Todo el crecimiento poblacional en la capital de Yaracuy no ha venido acompañado de una extensión vial y mucho menos de espacios como estacionamientos en zonas céntricas para atender la demanda. Los más recientes son privados y están ubicados en los sótanos de los centros comerciales.
El mito del derecho de frente
A este escenario se le suma una práctica muy arraigada en San Felipe como es la obstrucción de la vía; desde hace mucho se ha vuelto común ver conos, sillas, gaveras o algún objeto publicitario a las afueras de comercios y hasta casas, alegando el llamado derecho de frente.

Sin embargo, dicho concepto se ha malentendido por la ciudadanía; pagar el impuesto de derecho de frente no es una concesión de propiedad ni da potestad exclusiva sobre la calle o la acera, explicó el abogado Alexis Martínez.
El especialista señaló que dicho impuesto urbano no recae sobre las vías, calles y aceras que son de total dominio público.
«En ningún lado se grava o se cobra por el uso de la calle frente a la propiedad. El hecho imponible (lo que genera el cobro) es simplemente tener derechos de propiedad sobre un inmueble urbano. Es decir, el impuesto urbano recae exclusivamente sobre el perímetro total de la edificación, local comercial, conjunto residencial, entre otros», sostuvo.
Mucha imprudencia
Otra de las situaciones que agravan este problema es la falta de conciencia ciudadana. Muchos conductores (tanto de carros como motos) son imprudentes a la hora de estacionar sus vehículos y no respetan las normas.

Existen conductores que se estacionan frente a las motos ya ubicadas en las calles o en cualquier esquina; lo mismo ocurre con los motorizados.
Los choferes de carga pesada en ocasiones también cometen sus imprudencias; algunos realizan sus labores de carga y descarga en horario matutino. El hecho de estacionar un vehículo de esos tamaños implica abarcar una media cuadra, lo que les resta posibilidad a los otros conductores.

Cada vez es más necesario un reordenamiento del espacio en la ciudad y medidas para que se cumplan las leyes de tránsito; solo así mermará la odisea de estacionarse en las principales avenidas: Libertador, La Patria y Caracas, por solo nombrar algunas.







