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miércoles, julio 15, 2026
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Tras las huellas de mis pasos…Contra toda opresión

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Cuando las personas piadosas sufren alguna opresión, sea como sea el tipo de opresión o la identidad de los opresores, el salmo 14 viene como “anillo al dedo”. Fue escrito para proteger contra la confusión mental, protege de los infieles, para vencer a todo aquel que atente contra tu creencia o contra tu fe, protege contra los que actúan como si no hubiese justicia divina, es invocado para que con humildad cambiemos una situación negativa, para librarse de calumnias y desconfianzas, para saber si alguien tiene intenciones malas, para apartarse del miedo.

En los versículos: “Para el conductor del coro: Salmo de David. Dijo el loco en su corazón: No hay Dios. Se corrompieron, hicieron obras abominables; no hay quien haga bien”, 14-1. “Todos declinaron, juntamente, se han corrompido; no hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno”, 14-3.

“Ciertamente conocieron esto todos los que obran iniquidad, que devoran a mi pueblo como si pan comiesen; a HaShem no invocaron”, 14-4. “El consejo del pobre habéis escarnecido, por cuanto HaShem es su esperanza”, 14-6 y “¡Quién diese de Sion la salvación de Israel, tornando HaShem la cautividad de Su pueblo! Se gozará Jacob, y se alegrará Israel”, 14-7. Se siente el lamento a un pueblo que ha rechazado a Dios y es aquí donde aprovechamos para invocar con clamor cuando se vive en medio de una mayoría impía; en lugares incómodos y a veces peligrosos para vivir, “los impíos devoran a mi pueblo como si pan comiesen”.

El salmista busca a Dios arriba en los cielos porque todos se han desviado, no hay quien haga algo bueno. Pensar que hay una señal reveladora: los opresores serán presa del terror porque el Creador está del lado de los justos.

El versículo 7 termina con una nota de esperanza y anhelo: “La liberación llegará desde Sión y la restauración de Jacob (el pueblo de Dios) traerá alegría a los fieles”. El salmo ha sido vinculado al salmo 53. En el encontramos la palabra hebrea Elohim, que significa dios o dioses, para referirse a Dios, mientras que el salmo 14 usa las palabras combinadas de Elohim o Yahvé. Yahvé resume lo que es divino.

Yahvé es el nombre que Dios reveló a Moisés, diciendo: “Dirás a los hijos de Israel: Yahvé (YHWH), el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros”. Este es mi nombre para siempre, y este es mi memorial para todas las generaciones”, Éxodo 3:15.

Al salmo 14 lo vinculamos con un pasaje de Samuel 25: “…Nabal, conocido por su crueldad y maldad, negó a David provisiones; Nabal insultó a los hombres de David y este se preparó para la guerra; pero fue persuadido para que le perdonara, pero “el Señor hirió a Nabal, y murió”, versículo 38.

Leer también: Dios: justo juez

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