El ataque realizado contra el presidente de Estados Unidos Donald Trump el sábado 25 de abril durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, durante la cual Trump fue evacuado después de que un tirador intentara irrumpir la gala anual, recibió una condena nacional e internacional.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez expresó su solidaridad con Donald Trump. En su cuenta en X, fue una de las primeras en reaccionar. “Rechazamos el intento de agresión contra el presidente Donald Trump y su esposa Melania, a quienes extendemos nuestros deseos de buena voluntad, así como a los asistentes a la Cena de Corresponsales”, dijo en una publicación.
Leer también: Gobierno nacional activa Plan Especial de Atención ante las lluvias en siete estados del país
Desde la Plataforma Unitaria Democrática la condena fue “enérgica” a un hecho que “puso en riesgo la integridad física” de los funcionarios del Gobierno de Estados Unidos, encabezados por el presidente Donald Trump, periodistas y demás asistentes.
El exgobernador del Zulia Manuel Rosales en su cuenta en X expresó su condena “firme y categórica” a todo hecho de violencia que atente “contra la vida y los derechos fundamentales”, y el partido Convergencia rechazó el “intento de magnicidio” contra el presidente Trump y su esposa. “Expresamos nuestra solidaridad con ellos, con los presentes y con el Gobierno de los Estados Unidos ante este lamentable hecho”, afirmó la tolda política.
Rechazo mundial
Líderes de todo el mundo se pronunciaron sobre el incidente. Las principales reacciones fueron de Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil; del Rey Carlos III de Inglaterra, de la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen, del primer ministro británico Keir Starmer y del presidente de Francia Emmanuel Macron.
Leer también: Mercosur debatirá posible regreso de Venezuela al bloque comercial
Asimismo, Giorgia Meloni, jefa del Gobierno italiano, se pronunció al respecto, igual que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y la presidenta de México Claudia Sheinbaum, entre otros.
La mayoría calificó el ataque como inaceptable, y manifestaron que “el odio político no tiene cabida en nuestras democracias. No toleraremos que el fanatismo envenene los espacios del debate e información libres. La violencia no debe ser nunca el camino”.




