Los niños de Guama estudiamos en el Grupo Escolar José Tomás González, institución educativa que funcionaba en una construcción de una sola planta, pisos rojos, techo híbrido: cemento y tejas, con amplios corredores, altos techos, jardines en su frente, con tres amplios patios de cemento y al oeste un patio de tierra.
Había muchos alumnos y un buen número de maestros, dirigidos y coordinados por un director. Allí, cursamos la educación primaria, la de los seis grados. Estudiar en él era bonito.
El periodo de estudio duraba seis años. Aprobadas las exigencias mediante exámenes, al terminar el sexto año, ingresamos a la educación secundaria. A los maestros encargados de nuestra formación los llamábamos: “bachiller” a los varones y “señorita” a las hembras.
Fui feliz durante ese periodo. De aquellos contemporáneos surgieron grandes amigos. Nuestros maestros eran personas sencillas, vinculadas a la comunidad. Eran diligentes, buenos ciudadanos, formaban parte del paisaje humano de nuestro pueblo. Dulce en el trato. Paternales o maternales, según se tratara de maestros o maestras.
No cedo a la tentación de nombrar personas por su nombre para evitar caer en la injusticia del olvido. Eran maravillosos y queridos. Es hermoso conseguirlos en la vida y exteriorizar nuestro agradecimiento por el bien que con su labor docente nos otorgaron.
El tiempo pasa, nuestro Grupo Escolar sigue formando hombres de bien, recibiendo nuevas caras, nuevos sueños. Los miembros de su personal docente siembran el futuro en sus discípulos. El personal obrero y administrativo, fiel a la institución que los alberga, consecuente al mandato de los tiempos y la patria, cumple sus labores.
De aquel 19 de marzo de 1926, en que comenzó su valiosa existencia, van ¡cien años! y el Grupo Escolar José Tomás González continúa brillando, formando patria, educando nuevas generaciones, impartiendo conocimientos y fijando principios de moral. Sus méritos: formar ciudadanos que brindan su concurso al desarrollo de Venezuela.
De sus aulas benditas salieron tres gobernadores del estado Yaracuy (y no digo cuatro porque uno fue gobernador dos veces), presidentes de institutos autónomos, diputados de la Asamblea Legislativa del estado, diputados y un senador al Congreso de la República.
Un vicepresidente de nuestro congreso nacional, un ministro del Gabinete Ejecutivo, jefes de cátedra, decanos, catedráticos de universidades nacionales. Generales de nuestras Fuerzas Armadas, capitanes del principal puerto del país, subdirectores de la Escuela Náutica de Venezuela, militares de tierra y mar con altos grados en nuestro ejército. Altos ejecutivos en la banca, empresas petroleras, en variadas empresas privadas y, por supuesto, brillantes y ejemplares educadores.
El Grupo Escolar José Tomás González es punto de partida en el bien de la patria. Guama, en él, se siente bien representada. Quisiera concluir diciendo: Que de sus alumnos, los que brillaron en el firmamento nacional, ninguno ha sido señalado en un hecho censurable.
El resto, lo forman hidalgos ciudadanos y padres de familia que día a día, con sus virtudes, integran esta gran nación que no cesa en mostrar al mundo: “¡Nuestro limpio mantel republicano!”. Celebramos el primer centenario del Grupo Escolar José Tomás González, con la bendición de nuestro buen Dios.
Leer también: Se va un guameño de corazón




