León Trujillo nace en San Felipe el 20 de febrero de 1911, siendo su amada madre doña América Trujillo, costurera y artífice de su educación. Estudió en la Escuela Padre Delgado y en el Colegio Montesinos, el cual fue clausurado en 1926 por injusta y arbitraria decisión del gobernador Baldó.
Su primer empleo fue de docente en la Escuela Rural N° 26 de Cocorote siendo un joven de 17 años. Allí comenzó su adherencia y compromiso con el hecho educativo, que prosiguió en Humocaro Alto, El Tocuyo, Caracas, Yaritagua, Mérida y Valencia.
Contrajo nupcias en 1934 con la bella sanfelipeña María Cristina Quero Arteaga, de cuya unión nacieron sus hijos: León (Leonel) y Mirna.
En 1935 se gradúa de bachiller y empieza sus estudios en la Universidad de los Andes, los cuales suspende porque regresa a San Felipe, donde es nombrado director de la Escuela Federal Padre Delgado. Un año después es cambiado a Valencia, donde es nombrado director de la Escuela República del Perú.
Estando en la ciudad de Valencia, es notificado de que ha obtenido una beca para estudiar en la Universidad de Río de Piedras, Puerto Rico: Administración, Planificación y Supervisión Escolar, siendo esta institución referente de modernización educativa.
Por ser un destacado docente y, una vez que regresa de Puerto Rico con mención honorífica, es nombrado supervisor de los estados Lara y Yaracuy, y pasa a formar parte de las comisiones técnicas del Ministerio de Educación, entre 1938 y 1944. A la par estudiaba en la UCV, donde obtiene (1942) el título de Doctor en Ciencias Políticas y Sociales, especializándose en Derecho Civil, mención Summa Cum Laude.
Siendo profesor primero y abogado después, inicia sus labores como docente de Educación Media, trabajando en las escuelas normales de Caracas y San Felipe (1939-1950). En la década de los 50 comienza como profesor universitario en el Iupec, siendo jubilado en 1959. En 1944 es designado secretario general de Gobierno del estado Yaracuy, siendo gobernador Atilio Araujo, y en 1945 es electo senador de la República.
Fue destacado colaborador del Diario El Nacional. Entre 1953 y 1955 pública tres obras seguidas, dos de metodología y prácticas docentes y otra de historia local. En 1956 ingresa como individuo de número a la Academia Nacional de Historia.
Entre 1958-1959 funge como director de la Escuela de Educación de la UCV y cierra como profesor de la UCAB, en 1959. A partir de 1960 se dedica con mayor ahínco al ejercicio profesional del Derecho, a la investigación histórica y a la publicación de importantes obras y discursos.
En 1963 es nombrado primer cronista oficial de San Felipe, y en su toma de posesión presenta un trabajo de investigación: «Hechos y nombres de Yaracuy». El 14 de agosto de 1964 muere en Camatagua, estado Aragua, a los 53 años, dejando una huella infinita como pedagogo, humanista e historiador.



