*Sueldo: Aunque debería llamarse de otra manera, “aumento de la bonificación” sería más apropiado. El Gobierno nacional finalmente anunció el esperado incremento en el ingreso de los trabajadores. Podríamos resumirlo en que, básicamente, se agregaron 50 dólares al mínimo o general, desconociéndose si existe un tabulador de incrementos para otros escalafones vinculados a cargos o responsabilidades en la administración pública, siendo esta conducta —la opacidad— permanente al momento de tomar estas decisiones. También desconozco si este aumento es el resultado de alguna discusión de las que recordamos como originadas en la comisión tripartita (empleados, empresarios y Gobierno), porque sabemos que el sindicalismo ha sido duramente tratado por el oficialismo y que el empresariado muchas veces es obligado a asumir cargas sin mayor explicación. ¿Sobre el incremento? Poco, pero racional para un aparato de gasto público gigantesco. No obstante, insuficiente frente al elevado costo de vida en Venezuela.
*La Instancia: He venido brindando mi aporte como analista político y de información a lo que provisionalmente se denomina “La Instancia”, un grupo de dirigentes de diversa índole y naturaleza, pero fundamentalmente sociales y políticos, que persiguen el objetivo de transformar la política y sus formas en Yaracuy mediante el diálogo y la amplitud, teniendo el debate como esencia y herramienta clave para marcar el rumbo y la metodología de esos cambios que muchos aspiran, especialmente una población que ha visto cercenado su derecho a hacer política. Hemos sostenido encuentros muy interesantes con los principales referentes regionales del liderazgo político y, como era de esperarse, siempre surge algún activista o político de teclado y RR SS a descalificar aquello que ni siquiera se toma el tiempo de conocer. Estos personajes me recuerdan a esos ignorantes que opinan de economía sin saber conciliar su cuenta bancaria, o de política cuando lo único que han hecho es perseguir a alguien desde el penoso vínculo del fanatismo. Se pretende, simplemente, retomar una senda política de altura, donde prevalezcan las ideas y no los personalismos, y donde existan propuestas serias y firmes.
* Feria: Todos los años hago un recuento de lo que ha sido nuestra principal vitrina anual de promoción para el estado: nuestra Feria de Mayo. Qué difícil circunstancia que un joven trabajador y promotor haya perdido la vida en el marco de esta festividad por un accidente de naturaleza laboral. Mis más sentidas condolencias a sus familiares. Sin duda, esto obliga a las autoridades a aplicar correctivos para futuros eventos, porque del análisis resulta claro que los protocolos de emergencia en situaciones de multitudes fallaron por completo o, simplemente, no existieron los adecuados. Sin embargo, los números y la concurrencia están allí. La asistencia al parque de exposiciones fue tan alta que resulta imperativa su adecuación para semejante cantidad de personas. La ocupación hotelera superó toda expectativa. La presencia en las atracciones mecánicas fue notable. Muchísima gente en el concierto de cierre, y la participación de numerosos expositores y ganaderías habla de un ambiente de motivación que no se percibía en la ciudad desde hace tiempo. El movimiento económico generado por la feria en esta ocasión fue evidente tanto para el público como para los promotores de productos y servicios. Siendo objetivo, vimos una de las ferias más concurridas en años.
* Instigación informativa: Sobre el lamentable suceso informativo en torno al accidente en el complejo ferial, estamos éticamente obligados a fijar postura, incluso desde nuestra perspectiva y análisis profesional, ya que la viralización de la noticia no fue orgánica; o, dicho de frente, fue una inusual, abierta e intencional campaña para incitar y amplificar el malestar ya natural en estas situaciones, con la participación consciente de no pocos “periodistas” que han degradado el oficio a simple agitación con micrófono. No se pierdan el próximo lunes nuestro análisis más completo en la columna “Trago Amargo”, donde —sin pudor— algunos intentarán escandalizarse de lo mismo que promovieron.
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