Estados Unidos e Israel han lanzado esta madrugada una serie de ataques contra objetivos en varias ciudades iraníes. Trump ha declarado el inicio de «operaciones de combate mayores».
El sábado de madrugada, misiles Tomahawk sobrevolaron el centro de Teherán.
Se confirmaron varias detonaciones y se observaron dos grandes columnas de humo sobre el centro de la capital iraní. El ministerio de sanidad iraní desplegó ambulancias, aunque en un primer momento no se confirmaron víctimas.
Trump anunció la operación en un vídeo publicado en su red social mientras pasaba el fin de semana en su club de golf de Florida. «Vamos a destruir sus misiles y arrasar su industria de misiles«, afirmó. Ofreció a los militares iraníes elegir entre la «inmunidad» o «una muerte segura» y aseguró a la población que «la hora de vuestra libertad está al llegar». El ministro de defensa israelí, Israel Katz, calificó la acción de «ataque preventivo».
El operativo llega apenas un día después de que Irán y Estados Unidos mantuvieran conversaciones en Ginebra, medidas por Omán. El país mediador había trasladado una visión mucho más optimista de lo que Washington describió: según el ministro de exteriores omaní, Badr Albusaidi, Irán había aceptado un nivel de enriquecimiento de uranio cercano a cero y comprometerse a degradar sus reservas actuales convirtiéndolas en combustible. .
«Respuesta aplastante»
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional (SNSC) de Irán prometió una «respuesta aplastante» tras los ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra ese país, señalando que las agresiones ocurrieron «una vez más durante las negociaciones» con Washington.
Agregó que el «enemigo» asumió erróneamente que el pueblo iraní «se rendiría a sus mezquinas demandas mediante acciones tan cobardes».
El SNSC dijo que las fuerzas armadas de Irán ya habían comenzado a tomar medidas de represalia y se comprometieron a «mantener continuamente informado al querido pueblo».
Advirtió que las operaciones de Estados Unidos e Israel podrían continuar en Teherán y otras ciudades, instando a los ciudadanos a «mantener la calma» y viajar a zonas más seguras cuando sea posible para evitar el peligro.




