Este lunes 29 de septiembre se conoció que el yaracuyano Wilber Rafael Garcés Pérez, joven que recientemente fue baleado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo en Austin, Texas, fue acusado formalmente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de presuntamente agredir a un oficial federal.
Lea también: Joven yaracuyano tiroteado por ICE en Texas sigue bajo custodia y en espera de atención médica
De acuerdo con la denuncia que fue difundida por medios estadounidenses, los hechos comenzaron cuando agentes de ICE observaron el vehículo de Garcés Pérez estacionado frente a un restaurante con las luces de emergencia encendidas. Tras verificar las placas, los funcionarios determinaron que el vehículo estaba vinculado con una persona que tenía una orden de deportación.
Los agentes iniciaron entonces una parada de tráfico cuando Garcés Pérez salió del restaurante. Según la versión incluida en la denuncia, dos vehículos de ICE bloquearon su automóvil y los agentes se aproximaron para detenerlo.
El documento sostiene que el encuentro comenzó de manera cordial y que Garcés Pérez entregó su identificación a los funcionarios. Posteriormente, habría preguntado si podía mover su vehículo antes de ser detenido.

Según el Departamento de Justicia, los agentes le indicaron que no podía hacerlo y le ordenaron salir del automóvil. La denuncia afirma que Garcés Pérez subió la ventana, puso el vehículo en movimiento y abandonó el lugar, golpeando a uno de los agentes con el espejo lateral del automóvil.
Lea también: Joven yaracuyano baleado en EE UU lleva dos años residenciado en Texas, informaron familiares
A partir de ese momento se habría iniciado una persecución de aproximadamente ocho minutos, durante la cual los agentes de ICE utilizaron luces y sirenas para intentar detenerlo.
La información que presenta Alberto News, señala que el agente que inicialmente llevaba una cámara corporal perdió contacto con el vehículo y posteriormente se retiró de la persecución. Su compañero, según el documento judicial, lo contactó y le informó que Garcés Pérez presuntamente había intentado embestirlo con el automóvil.
Fue entonces cuando el segundo agente abrió fuego contra el vehículo. El agente que efectuó los disparos no llevaba una cámara corporal durante el momento del tiroteo, de acuerdo con los antecedentes públicos del caso.
Garces Pérez aceptó ser entrevistado sin la presencia de un abogado
El Departamento de Justicia también sostiene que, después del tiroteo, Garcés Pérez aceptó ser entrevistado sin la presencia de un abogado y reconoció que había desobedecido la orden de los agentes de salir del vehículo y que, en cambio, condujo para alejarse del lugar.
La acusación federal presentada contra el venezolano contempla el cargo de agresión contra un agente federal. De ser declarado culpable, podría enfrentar una pena de hasta 20 años de prisión federal.



