El precio de la carne roja sigue subiendo y es una situación que le preocupa al consumidor, puesto que cada vez se vuelve más cuesta arriba llevar esta proteína a la mesa.
En Yaracuy, o por lo menos en el área metropolitana, existen diversos precios de la carne; todo va a depender del establecimiento y el corte; sin embargo, en líneas generales, actualmente, el kilo ronda entre los $10 y $17, aproximadamente.
Tras un recorrido por diferentes establecimientos de la ciudad, corroboramos la variedad de precios; en el centro de San Felipe, la mañana de este domingo 11 de enero, algunas carnicerías estaban ofertando el kilogramo de carne molida y de guisar entre Bs. 2.891 y Bs. 3.500, lo que equivale a unos $10, aproximadamente.
En los supermercados de la ciudad, el kilo de la carne para guisar lo ofertan en $13, mientras que la punta trasera y solomo en $15; en el caso del lomito, este se ubica en $17.
Otros establecimientos comerciales tienen la pulpa negra en $15 y el churrasco de solomo en $19, uno de los cortes más caros que se consiguen en el mercado.
Durante estos primeros días del año, algunos consumidores denunciaron que este rubro estaba presentando unos ajustes significativos en medio de la brecha cambiaria.
Impagable

«El viernes algunos locales no tenían fijado ni el precio; este domingo la situación ha ido cambiando; aun así, está muy caro en comparación con nuestro salario. La carne está carísima», fue el comentario de Sonia Rodríguez cuando estaba buscando unas bandejas de carne molida en un supermercado de San Felipe.
La señora aseguró que en su caso busca comprar pequeñas cantidades y rendirla lo más que se pueda con papa y zanahoria.
Otros compradores dijeron que ante estos precios se inclinarían por cortes más económicos u otras alternativas como el pollo, aunque esto tampoco es tan «digerible» para el bolsillo del trabajador.
«Todo está muy caro»
Estos primeros días del año, el aumento de precio de los alimentos ha sido uno de los temas en tendencia; los ciudadanos han estado denunciando un alza de los productos más básicos, lo que impacta en cualquier presupuesto familiar.
También ha expresado su descontento por la devaluación del bolívar ante el dólar, lo que viene influyendo en que todo esté más costoso y los salarios cada vez menos rendidores.




