Tras el éxito de la jornada electoral en 321 municipios el pasado fin de semana, el sector campesino venezolano avanzó este domingo 18 de enero en las elecciones de segundo grado, celebrando con éxito las votaciones estadales de los Consejos Campesinos en todo el territorio nacional.
El proceso se desarrolló de manera simultánea a través de 25 asambleas territoriales, cumpliendo con el objetivo de elegir a 75 voceros principales y 75 suplentes, 3 voceros por estado, informó el ministro para la Agricultura Productiva y Tierras Julio León.
En estas elecciones participaron los representantes que resultaron electos el pasado domingo 11 de enero en una masiva votación municipal, lo que garantiza la continuidad, legitimidad y la base democrática de este proceso de organización popular.
Leer también: Gobierno nacional hizo cambios en tres ministerios y fusionó dos: Alex Saab fue relevado en su cargo
El titular del despacho agrícola aseveró que este despliegue busca fortalecer la planificación productiva y optimizar la distribución de recursos e insumos. “Estamos permitiendo que la voz de quienes trabajan la tierra tenga un peso real y directo en el diseño de las estrategias económicas del año 2026”, puntualizó el ministro León.
Según el cronograma previsto, el proceso concluirá el próximo domingo con la celebración de las elecciones nacionales, donde se definirá la instancia superior de la vocería campesina del país. «La meta es clara: consolidar una organización robusta que impulse la producción nacional como motor principal frente a los desafíos económicos actuales», señaló el ministro.
León destacó que, bajo las directrices de recuperación económica, el campesinado asume el reto de la sustitución de importaciones.
Para ello, los consejos campesinos han iniciado una fase de caracterización territorial que permite determinar la capacidad de uso de las tierras, identificar rubros estratégicos por zona y promover el uso de semillas autóctonas bajo un enfoque de agricultura saludable y sostenible.
Con este despliegue, el movimiento campesino ratifica su compromiso con la soberanía alimentaria y la construcción de un modelo económico autogestionario, eficiente y profundamente democrático.




