La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) cerró este lunes 9 de febrero su CXXV Asamblea Ordinaria de Plenaria, en la que los obispos evaluaron la crisis que vive el país en los ámbitos social, económico y político.
Monseñor Jesús González de Zárate, presidente de la institución, fue el encargado de leer las conclusiones y de transmitir un mensaje centrado en la paz, la justicia y la reconciliación.
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Durante su intervención, el presidente de la CEV se refirió a la operación militar estadounidense del 3 de enero, cuya repercusión ha generado distintas lecturas: mientras algunos sectores la consideran una infracción al derecho internacional, otros la perciben como un posible impulso hacia la democratización. Para los obispos, lo ocurrido ha transformado de manera significativa el escenario nacional.
El religioso destacó que el pueblo venezolano aspira a vivir en un clima de libertad y tranquilidad, algo que solo será posible si se supera la crisis que afecta a la nación. En ese sentido, insistió en que es necesario eliminar la violencia y abandonar prácticas como la mentira, el odio y la venganza, así como la confrontación verbal que profundiza la polarización.
La CEV, además, volvió a exigir a las autoridades la liberación inmediata de todos los detenidos por razones políticas y defendió que la ley de amnistía sea amplia e incluyente. Para los obispos, este instrumento debe contribuir a la reconciliación nacional y a la construcción de una convivencia democrática estable y duradera.




