Durante la homilía de este 14 de enero tras el inicio de la procesión de la Divina Pastora, monseñor Polito Rodríguez, Arzobispo de Barquisimeto, emitió un pronunciamiento centrado en la necesidad de una renovación espiritual y ética en la sociedad venezolana, reseñó El Impulso.
Un punto central de su mensaje fue la situación de los detenidos por causas políticas en el país. Aunque el Arzobispo celebró las recientes liberaciones de algunos ciudadanos, recalcó que la cifra de personas que permanecen tras las rejas sigue siendo alarmante. «Faltan muchos otros cuyo clamor no puede seguir siendo ignorado«, sentenció.

Monseñor Rodríguez hizo un llamado directo al Estado para que se produzca la liberación del resto de los privados de libertad lo antes posible. Según el prelado, este acto no solo representaría un gesto de justicia hacia las familias afectadas, sino que sería un paso crucial hacia una verdadera reconciliación nacional.
Destacó que, aunque el Año Jubilar ha concluido formalmente con el cierre de la Puerta Santa, la gracia y la esperanza permanecen intactas en el corazón de los devotos que caminan junto a su patrona.

Monseñor Rodríguez reconoció que los peregrinos acuden a esta cita no solo con sueños y proyectos, sino también cargados de preocupaciones e incertidumbre. En este sentido, hizo eco de las palabras del profeta Isaías para recordar que «el pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz«, vinculando este mensaje bíblico con la necesidad de un cambio profundo en la historia actual del país.
El prelado enfatizó que la devoción a María debe traducirse en una etapa marcada por la justicia y la reconciliación, rechazando cualquier forma de violencia o conflicto. Según sus palabras, la figura de la Divina Pastora representa la derrota de la oscuridad del mal y la corrupción del pecado, cumpliéndose en ella la obra de Dios que llama a la unidad de todos los venezolanos.




