Hace un mes y 14 días fue detenido en el sector Los Planetas, zona rural del municipio Bolívar, un joven de 18 años por estar señalado en el homicidio de Pedro Arteaga (68), crimen por el que permanece tras las rejas, pero aún no le suman los delitos por el infanticidio cometido en contra de Yeiber Faneite (3), a quien confesó haberlo asesinado.
Para el momento de la audiencia de presentación en contra del sujeto, presuntamente, tanto la fiscalía como el tribunal con competencia en el caso todavía no tenían los resultados de los estudios científicos realizados a los restos óseos del infante, los cuales eran necesarios para corroborar que, en efecto, se trataba del menor y tener elementos necesarios que implicaran al hombre.
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Es por ello que durante el encuentro judicial solo le imputaron delitos por el crimen del sexagenario, quedando pendiente el infanticidio que confesó haber cometido en marzo del año pasado.
Hasta ahora, el sujeto continúa preso en la sede del CICPC delegación municipal San Felipe, en donde, supuestamente, en reiteradas oportunidades ha mantenido la versión de ser el autor material en el homicidio del niño.
Ocho meses desaparecido
Aún no se ha divulgado oficialmente la causa del infanticio ni la forma en que este le ocasionó el deceso. Lo cierto es que el joven, después de asesinar al menor, lo enterró en el patio de la casa (la del agresor) sin dejar rastros de nada.
Esto sucedió el 23 de marzo de 2025. Desde entonces, el niño estuvo perdido y muchos pensaron que la madre lo había vendido. Sin embargo, ocho meses después, el agresor dijo la verdad a la Policía regional tras ser arrestado por haber matado a un hombre de 60 años en una pelea mientras tomaban alcohol.
El sujeto era vecino del infante, quien vivía a pocas casas del joven que se convirtió en su homicida. Todo sucedió en la vivienda del agresor, en donde vivía, ubicada en el sector Victoria de Bolívar, en Aroa.
Comisiones policiales, de socorro y vecinos se sumaron a la búsqueda del infante por más de un mes, pero nunca hubo rastros de él. Los vecinos del agresor siempre lo señalaron como principal sospechoso y, aunque fue interrogado en varias oportunidades por detectives del CICPC, nunca lo detuvieron, sino hasta que confesó lo que hizo.
Este caso está siendo investigado por una fiscalía nacional que se encargó de que expertos del SENAMECF le practicaran los estudios científicos junto a un equipo multidisciplinario del Ministerio Público Caracas, pero se desconocen detalles de los resultados o avances de la investigación.
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