Escenificar la factibilidad de una vía de ajuste de salario básico mínimo mensual nacional, ante la difícil, compleja y cruenta situación inflacionaria, política, económica, social y hasta militar del país, no es nada fácil. No obstante, por la gracia de Dios, él nos dejó el prodigio de pensar siempre inteligentemente en búsqueda de las posibles soluciones a los múltiples problemas que el hombre, como género humano, se encontrare en su camino.
Es así que el atrevimiento del deseo de despertar a este interesante debate es con la idea de no subrogarme la razón absoluta de la viabilidad que hoy veo en tan oscura vía. Es la idea expresa de alimentar un debate nutriente, edificante y viable.
Iniciando la idea a proponer que la verdad sea dicha, que el salario básico mensual nacional sigue anclado en 130 bolívares desde el 15 de marzo del año 2022, por más de cuatro años. En conversión al costo a esta fecha del dólar del Banco Central de Venezuela (BCV), esos bolívares representan 2,85 dólares mensuales. Teniendo en cuenta la macrodevaluación diaria del bolívar, que obviamente encarece el precio del dólar.
Si alguien se introdujera en el concepto del salario básico social mensual, y a ello le sumaría el valor del Bono de Guerra Económica, más cualesquiera otros conceptos de subsidio alimentario (Clap), servicios públicos (transporte, Yutong), atención médica (CDI), ventas de medicinas ambulantes, etc; eso equivaldría a un salario social estimado en no más de 155 dólares mensuales. Sin incidencia en las prestaciones.
Los 155 dólares estimados como ingreso de salario social mensual, quiere decir que, por trabajador, el ingreso en bolívares mensual sería de 57.600 bolívares, y diario serían 1.920 bolívares. Mientras que el costo de la Canasta Básica Alimentaria Mensual, estimada para cinco personas, a la fecha de diciembre del año 2025, fue de 650 dólares, equivalente en su conversión del dólar BCV, a la presente fecha es de 249.600 bolívares. Consecuencia de un déficit o faltante salarial de 192.000 bolívares, y diario dicho faltante salarial básico sería de 6.400 bolívares.
De alguna manera, una vez descrito este panorama socioeconómico salarial de la clase trabajadora de Venezuela, urge entonces un planteamiento posible en su logro, que no incida intolerablemente en el fenómeno inflacionario, que es el primer feroz enemigo de la capacidad adquisitiva del ingreso salarial del trabajador. Debe ser todo lo contrario, el ajuste salarial debe ayudar a superar con creces la ya inaguantable situación económica del país.
Comienzo por expresar mi convencimiento de que en lo adelante el ajuste del salario mínimo nacional no debe ser ajustado con bonos presidenciales. Lo que obligaría al Poder Ejecutivo nacional en la persona del Presidente -previo análisis con el sector empleador y trabajadores (Art. 91 CRBV)- a debatir la propuesta de llevar el salario básico mínimo mensual nacional a Bs. 50.900, sin bono alguno. Diario sería Bs. 1.696,66.
Aahh… que este ajuste salarial tendría un déficit referido a la Canasta Básica Alimentaria de 198.700 bolívares mensual, eso sería verdad. Por ello, en el tercer artículo referido a este tema, concluyó con la idea de mi visión en esta tan cuesta arriba situación laboral salarial. Reorganizar con absoluto rigor de honestidad, eficiencia y sentido eficaz una Canasta Básica Alimentaria mensual, cuyo costo esté en el orden de 200.000 bolívares. Condición sine qua non, que dichos productos alimentarios sean comprados en el productivo campo del mercado venezolano.
Sea el compromiso de incluir en esa canasta alimentaria mensual pollo, queso, huevos, café, mantequilla, leche en polvo, azúcar, sal, granos, espaguetis y arroz, etc., todo equilibrado para la buena alimentación de niños, adultos y ancianos.
Si estos productos son adquiridos con pagos inmediatos a los productores del campo venezolano -sin espacio a dudas- la economía productiva del campo a la ciudad tendría un auge de crecimiento contra la inflación, logrando así el mercado deseado de la oferta y demanda con visión de competitividad.
El costo en bolívares mensual de esa canasta alimentaria mensual iría disminuyendo porcentualmente en la misma medida que se vaya ajustando el salario de la clase trabajadora.
Lógico es, en la misma medida, que en la economía del país se le observe cuantificablemente su desarrollo económico integral; debe sostenerse un costo mínimo de la referida Canasta Básica Alimentaria mensual para las familias sin recurso alguno para su alimentación.
Subrayo que no es nada fácil tener una idea de solución de ajuste de sueldos y salario en un país en pleno proceso inflacionario con un salario básico mínimo de Bs. 130 y una Canasta Básica Alimentaria en casi 700 dólares, sin razonar el costo de la Canasta Básica Familiar.
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