La situación de EE UU con Irán ha escalado drásticamente, especialmente en los primeros meses de este 2026. El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel iniciaron una operación militar coordinada contra instalaciones nucleares e infraestructura militar iraní. El motivo principal de esta escalada es la convicción de las potencias occidentales de que Irán estaba a punto de consolidar su programa de armas nucleares.
El Gobierno iraní sigue utilizando grupos como Hezbollah, Hamas y los hutíes para desestabilizar no solo el Medio Oriente, sino también rutas comerciales globales (como el Mar Rojo), lo que impacta directamente en la economía de nuestro hemisferio.
Irán ha respondido con ataques de misiles contra bases estadounidenses en el Golfo Pérsico e Israel, elevando el riesgo de una guerra regional a gran escala. El régimen ha endurecido su postura interna, utilizando la religión como una herramienta de control político y «chivo expiatorio» ante los conflictos externos.
La comunidad judía en Irán es pequeña, pero está bajo vigilancia constante. En 2025 y principios de 2026, se reportaron arrestos de decenas de ciudadanos judíos bajo cargos de «espionaje» y colaboración con el «régimen sionista», forzando a sus líderes a declarar lealtad pública al Gobierno para evitar represalias.
Los informes de 2025 indican que los arrestos de cristianos se duplicaron respecto al año anterior (pasando de 139 en 2024 a 254 en 2025). Se utiliza el Artículo 500 del Código Penal (propaganda contra el Islam) para condenar a quienes practican su fe fuera de las iglesias oficiales. Solo en 2025, las sentencias de prisión para cristianos sumaron más de 280 años en total.
El mayor peligro lo corren los conversos del islam, quienes son considerados apóstatas y sufren la persecución más violenta. Respecto a los cristianos muertos, es difícil obtener una cifra exacta debido al hermetismo del régimen y el bloqueo de internet, pero los datos recientes son alarmantes en Irán. Durante la ola de represión que siguió al conflicto de junio de 2025, se estima que al menos 19 cristianos perdieron la vida directamente a manos de las fuerzas de seguridad o en custodia.
Muchos cristianos también han muerto en las protestas generales contra el Gobierno, donde las cifras totales de fallecidos varían entre 3,100 y 30,000 personas según la fuente. Según el informe de Puertas Abiertas de enero de 2026, en el último año murieron 4,849 cristianos en todo el mundo por causas relacionadas con su fe, siendo Irán uno de los 10 países más peligrosos para esta comunidad.
La situación es volátil y las próximas semanas serán decisivas para ver si el conflicto se extiende o si hay alguna vía diplomática de último minuto. No quiero imaginar los resultados catastróficos que tendríamos como resultados si se llega a desatar una Tercera Guerra Mundial. Dios nos libre. Hasta otro «Con Hidalguía».
Leer también: Amnistía, perdón y reconciliación




