En una publicación en su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense confirmó este 2 de abril que destituyó a la fiscal general Pam Bondi de su cargo. Aunque el mandatario la elogió como una “gran patriota”, el anuncio llega tras crecientes desacuerdos, especialmente por su gestión sobre los archivos del fallecido pederasta Jeffrey Epstein.
La frustración de Trump con Bondi también aumentó al considerar que su fiscal no avanzaba con suficiente prontitud en procesar a críticos y adversarios para los que el líder de la Casa Blanca pedía cargos penales, según señalaron fuentes citadas por la agencia de noticias Reuters.
“Pam Bondi es una gran patriota estadounidense y una amiga leal que sirvió fielmente como mi fiscal general durante el último año. Pam hizo un trabajo extraordinario supervisando una represión masiva contra el crimen en todo el país, con una caída drástica de los homicidios a su nivel más bajo desde 1900. Queremos mucho a Pam, y pronto asumirá un nuevo cargo muy necesario e importante en el sector privado”, declaró el dirigente republicano.
Trump también anunció que el hasta ahora fiscal general adjunto Todd Blanche, sustituirá a Bondi.
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La salida de Pam Bondi llega después de que Trump también destituyera a su secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, el pasado 5 de marzo, tras las críticas a su gestión de la agencia y a su agenda migratoria.
Bondi, exfiscal general del estado de Florida, afirmó haber trabajado para que el Departamento de Justicia volviera a centrarse en los delitos violentos y para reconstruir la confianza con los partidarios de Trump, después de que los fiscales federales presentaran cargos penales contra él en dos ocasiones durante sus años fuera del poder.
Sin embargo, la gestión de Bondi recibió fuertes críticas por la destitución de decenas de fiscales de carrera que trabajaron en investigaciones que no eran del agrado de Trump. Sus críticos la acusaron de abandonar el enfoque tradicional de imparcialidad que debe tener el Departamento de Justicia.
Bajo la gestión de Bondi se produjo así el éxodo de miles de empleados de carrera —tanto por despidos como por renuncias voluntarias—, incluyendo abogados que procesaron los ataques violentos contra la policía en el Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero de 2021; funcionarios encargados de hacer cumplir las leyes ambientales, de derechos civiles y de ética; fiscales antiterroristas; y otros.




