La tranquilidad de un viernes dedicado a la oración fue interrumpida por una fuerte explosión que se generó a las afueras de un templo chiita ubicado en Islamabad, la capital de Pakistán, las autoridades locales reportan que al menos 31 personas murieron y 169 más resultaron heridas.
Lea también: En Madrid activan la fase 0 del Plan de Inclemencias Invernales
El comisario adjunto de Islamabad, Irfan Memon, dijo que el atacante fue detenido en la puerta de la mezquita antes de detonar la bomba, detallaron dos policías a la agencia de noticias Reuters, que pidieron no ser identificados al no estar autorizados para hablar con la prensa.
Minutos más tarde, el portavoz de la Policía de Islamabad, Taqi Jawad, confirmó posteriormente a las diferentes agencias de noticias que se trató de un atentado suicida.
La cifra de víctimas mortales ha aumentado considerablemente entre el primer reporte y el último. Los medios reflejan las imágenes de la tragedia en la que se aprecian cuerpos tendidos en el suelo alfombrado de la mezquita, entre un cúmulo de vidrios y escombros.






