Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon inocentes este jueves 15 de octubre de los nuevos cargos presentados en su contra en Estados Unidos por una presunta conspiración para torturar a opositores políticos.
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Según medios internacionales, ambos comparecieron ante el juez federal Alvin Hellerstein en un tribunal de Manhattan, Nueva York, donde rechazaron las acusaciones incorporadas la semana pasada al proceso penal que enfrentan.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, aseguró que Maduro habría ordenado a funcionarios venezolanos torturar a dirigentes opositores y militares sospechosos de conspirar contra su Gobierno, con el objetivo de obtener información y mantenerse en el poder.
La acusación señala que, en 2014, Maduro habría ordenado secuestrar a militares para interrogarlos sobre posibles disidentes. Cuando algunos de ellos se resistieron, presuntamente instruyó a los responsables a «apretarlos con más fuerza».
Los fiscales sostienen que Flores respaldó el plan durante una reunión y rechazó una propuesta alternativa que contemplaba obtener información mediante infiltración. No obstante, ninguno de los dos está acusado de ejecutar personalmente los presuntos actos de tortura.



