Quibayo concentró la noche del domingo 11 de octubre, en la víspera del Día de la Resistencia Indígena, a cientos de creyentes del culto a María Lionza, una tradición ancestral que tiene en el Baile en Candela su mayor simbolismo. El rito se asocia con el esfuerzo de la siembra y el éxito de las cosechas, además representa la fuerza para enfrentar las adversidades.
La noche de este domingo 11 de octubre, en la víspera al Día de la Resistencia Indígena, Quibayo concentró a cientos de creyentes del culto a María Lionza, una tradición ancestral que tiene en el Baile en Candela su mayor simbolismo. Personas de diferentes estados de Venezuela y otros países se dieron cita en Sorte (Bruzual), Quibayo y El Oro (Urachiche) para rendir culto a quien, consideran, representa la luz que les resplandece el camino.
Y es que la devoción a María Lionza está presente en sus miles de creyentes durante todo el año, pero es en octubre, mes en el que se realiza la danza al fuego, cuando esa fe que muchos le tienen llega a un estado máximo.
Este año el homenaje a la reina tuvo una connotación especial, “el renacer de Venezuela”, haciendo referencia al devastador doble terremoto en el que fallecieron miles de personas y tuvo enormes daños materiales.

Ritual agrario
El tradicional baile se realiza a los pocos minutos que comienza el 12 de octubre, rememorando las costumbres de los aborígenes, pobladores originarios del continente. En Quibayo se escenifica este ritual en dos puntos, en el Palo Mayor y en el montículo, justo al lado de la estatua de María Lionza.
Pasadas las 9:00 pm comenzó el ritual con diversas presentaciones culturales. Cuando se acercaba la medianoche todo estaba dispuesto. Palos de madera entrecruzados empezaron a arder, consumiéndose poco a poco hasta convertirse en brasas.
Materias, apoyados de sus bancos, rodearon el montículo. Una vez listos comenzaron la danza al fuego, un rito que se asocia con el esfuerzo de la siembra y el éxito de las cosechas y que simboliza la fuerza para enfrentar las adversidades.

Amada por muchos, criticada por otros, lo cierto es que el culto María Lionza está arraigado en el quehacer cultural yaracuyano, y lejos de desaparecer, año tras año se fortalece. Este año el homenaje a la reina tuvo una connotación especial, “el renacer de Venezuela”, haciendo referencia al devastador doble terremoto en el que fallecieron miles de personas.
María Lionza es Venezuela
Para Lisbeth Navas, presidenta del Consejo de Espiritistas de Venezuela, este evento es una oportunidad para la unión.
«Es un baile en candela amplio, compartido y abierto para compartir con la comunidad, con los espiritistas, con todo ese pueblo maravilloso que siempre llega, es la unificación. María Lionza es una sola, la montaña es una sola y todos somos hijos de María Lionza. Venezuela es María Lionza. María Lionza es Venezuela», recalcó Navas.
Por su parte, Johana Duque, presidenta de la Asociación Venezolana Internacional de Religiones Ancestrales, destacó el carácter único del culto a María Lionza para la feminidad, poniendo como principal figura a una mujer.
«Es el único culto o religión o creencia en el que quien la lleva es una mujer. Eso a nivel internacional. Por eso Venezuela siempre va a la vanguardia».

“La reina lo es todo”
Orlando Bolívar, un creyente de Ocumare de la Costa, manifestó su amor por el culto a María Lionza; era un reto para él visitar la montaña para participar en este ritual que tiene más de 70 años desarrollándose en Yaracuy.
«Soy materia india. Tengo una trayectoria más o menos como de siete años. Nunca he bailado aquí en la montaña. Me motivaron a venir este año, a ver si lograba bailar en Candela, porque nunca lo he hecho aquí», señaló Bolívar.

«Mucha gente viene a este lugar buscando la salud, estabilidad, buscando que los proyectos de ellos se le den con dicha y con felicidad. Y ellos vienen a estos lugares con fe y devoción, más aún en esta fecha para la celebración del Baile en Candela. Para mí María Lionza lo es todo», señaló Luis, misionero del altar mayor.
Carlos Rodríguez, proveniente de Cata (Aragua), comentó que llegó a la montaña en una caravana de 45 personas desde Ocumare de La Costa, estado Aragua. «María Lionza es lo mejor, es devoción, naturaleza, armonía, paz y felicidad».
Asimismo, Simoney Torres, del estado Barinas, expresó su devoción a la reina. «Venimos desde Barinas a honrar a María Lionza, la reina de todos, sin pasar por encima de Dios. Ella es nuestro mundo, Pachamama, todo lo que pueda representar la naturaleza».
Por su parte, Shalim, cultista del estado Yaracuy y encargado de uno de los altares más vistosos en Quibayo, expresó: «Le pedimos a María Lionza por el renacer de Venezuela. Nuestro altar representa a todos los estados como un todo e hicimos énfasis en el renacer de La Guaira».

Viceministra de Cultura: Superó mis expectativas
Autoridades nacionales y regionales se dieron cita para dar apoyo a esta manifestación cultural que han catalogado como patrimonio inmaterial de la nación. Estuvo presente la viceministra de Cultura Gabriela Simoza, acompañada de la autoridad única de Cultura Josué Rivas.

“Es la primera vez que vengo a este monumento natural. Es una oportunidad valiosísima para pedir por la paz, por el renacer de Venezuela. Es fundamental que nosotros, desde los espacios en los que estamos, acompañemos a nuestro pueblo en ese fervor y devoción, además en la promoción de las tradiciones y de nuestra identidad.
Este culto está arraigado profundamente a la venezolanidad, a reivindicar nuestros valores, nuestros símbolos, nuestro tricolor. A todos los hermanos y hermanas de Yaracuy que han venido acá al cerro María Lionza, nuestro saludo, abrazo y reconocimiento.
Lo que presencié aquí superó mis expectativas. Lo primero que noté es un completo y maravilloso dispositivo de seguridad, por lo que se ha controlado el orden a pesar de la gran cantidad de personas. La gente se ha portado a la altura, es un pueblo consciente de que se tienen que respetar estos espacios, por eso el día ha marchado de maravilla. Me voy con las ganas de volver pronto”.










