Carlos Márquez, dirigente político y exconcejal del municipio San Felipe, se pronunció ante los problemas que afectan a los ciudadanos y fijó una posición de firmeza institucional, pero, sobre todo, orientada a la esperanza y al reencuentro de todos.
Márquez se describió como defensor de los derechos de los sanfelipeños, quien no olvida las fallas en los servicios públicos, sin embargo, enfatizó que «la confrontación estéril no puede seguir siendo la respuesta ante la crisis».
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«Los yaracuyanos conocemos de cerca las deficiencias cotidianas y el abandono de muchas de nuestras estructuras públicas. Pero hoy, más que una crítica militante, mí llamado al pueblo de San Felipe es a mantener la frente en alto. Los momentos difíciles se superan sumando voluntades, no dividiendo«.
El dirigente hizo hincapié en la urgencia de dejar atrás la polarización que tanto daño ha causado al Estado y al país e instó a la unión social: «Convocamos a vecinos, comerciantes, gremios y líderes comunitarios a trabajar de la mano, por encima de diferencias ideológicas, para proteger el bienestar colectivo del país».
También aboga por la reconciliación, plantea la necesidad de sanar el tejido social. «La reconstrucción de Yaracuy requiere el aporte de todos los sectores sin exclusiones de ninguna índole«.
«Ningún obstáculo es definitivo cuando un pueblo decide caminar unido. Es por eso que, a pesar de las sombras del presente, le digo con total convicción a cada habitante de nuestras comunidades: tengan fe, porque lo bueno está por llegar«.
Por último, reiteró su total disposición de seguir acompañando a las comunidades en sus necesidades prioritarias, manteniendo los canales de diálogo abiertos con el fin único de elevar la calidad de vida en la capital yaracuyana.



