La feligresía católica del estado Yaracuy se congregó este miércoles 7 de octubre para conmemorar los 60 años de la erección canónica de la Diócesis de San Felipe, en una ceremonia cargada de fe, devoción e identidad, la cual fue realizada en horas de la mañana en la catedral.
La misa estuvo presidida por monseñor Rubén Delgado Carmona, obispo de la Diócesis de San Felipe, acompañado de los sacerdotes de las diferentes parroquias de la entidad. Dicha eucaristía se hizo a casa llena, asistieron feligreses de diferentes municipios de Yaracuy: Peña, Bruzual, Nirgua, Sucre, Cocorote, entre otros.
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Durante la ceremonia religiosa, monseñor Delgado ofreció una homilía enfocada en la historia, trayectoria y los desafíos de la diócesis, haciendo énfasis en el llamado a una Iglesia más renovada, misionera y sinodal.

Afirmó que hay que trascender la rutina de fe y asumir compromisos transformadores: «Yo sueño con una iglesia que aprenda verdaderamente a amar a Dios a través de una experiencia radical de amor al prójimo; ambas cosas van de la mano».
También explicó que una iglesia sinodal es una que participa y vive la comunión, «una iglesia comprometida, accidentada, que dice: yo tengo que hacer algo, no me basta con la misa dominical, tengo que vivir la misión eclesial«.
Dijo que durante sus recorridos por las comunidades del estado destaca que hay que evangelizar hasta el último centímetro cuadrado. «Cuando decimos que somos una iglesia en salida, significa que debemos ser una iglesia abierta, sensible, que da nuevas respuestas y que trabaja por una cultura del encuentro con todos».

El obispo resaltó la labor y esfuerzo de los grupos apostolados y movimientos, instando a todos a aportar sin mezquindad; recordó que todos somos Iglesia y nos compenetramos.
Destacó que la Iglesia yaracuyana es joven, llena de entusiasmo, demostrando que quiere ser una iglesia comprometida.
Dieron gracias a Dios por cada uno de los obispos, sacerdotes, diáconos y creyentes que forman parte de la diócesis y que desde cada trinchera aportan para seguir reforzando la fe del pueblo católico yaracuyano.








