Los familiares de los detenidos recluidos en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Boleíta, conocida popularmente como Zona 7, alcanzaron este lunes 16 e febrero 50 horas en huelga de hambre. Esta medida de presión extrema busca la liberación inmediata y plena de todos los ciudadanos privados de libertad por motivos políticos en Venezuela.
Según informó el Comité para la Libertad de Presos Políticos (ClippVe), esta protesta se sumó al ayuno que los internos iniciaron el pasado viernes.
Pese a la firme determinación de las mujeres apostadas a las afueras del comando, el ayuno prolongado ya provocó graves complicaciones de salud, al menos tres personas se encuentran descompensadas en el sitio.
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La tensión aumentó ante la negativa de las autoridades de permitir el ingreso del Dr. Arriaza, que acudió para evaluar el estado de los huelguistas tanto afuera como adentro del centro. Los familiares denunciaron que se le solicitó una orden judicial para entrar, lo que calificaron como una “acción arbitraria” que viola el derecho a la vida y a la salud.
Las mujeres exigen la liberación de sus familiares y reclaman el cumplimiento de la promesa hecha por el titular del parlamento Jorge Rodríguez, quien aseguró el 6 de febrero que todos los presos serían liberados tras la aprobación de la ley de amnistía.
La discusión de la norma, sin embargo, fue postergada por segunda vez, y la próxima sesión legislativa está programada para el 19 de febrero. Mientras tanto, la incertidumbre domina a las familias que esperan excarcelaciones y denuncian que el proceso avanza a cuentagotas.
De acuerdo con la ONG Foro Penal, desde el 8 de enero se han concretado 444 liberaciones, pero más de 600 presos políticos siguen tras las rejas.
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