Luis Arráez se reportó este martes al campamento de Spring Training de los Gigantes de San Francisco el mismo día que se oficializó su nuevo contrato por una temporada a cambio de 12 millones de dólares. El venezolano se uniformó, atendió la prensa y respondió a quienes le piden que cambien su enfoque como bateador.
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“No cambiaré nada”, aseguró “La Regadera”, al ser consultado sobre algún posible ajuste en el plato tras una temporada en la que sus números bajaron, reseñó El Emergente.
El de Cocorote ligó en 2025 para .292 con porcentaje de embasado de .327 y OPS de .719 la zafra pasada con San Diego, lo que representó su línea de producción más baja de por vida en las Grandes Ligas. De hecho, es una de las razones por la que al tres veces campeón bate le costó tanto firmar un contrato en la agencia libre.
Para el venezolano, hay otro motivo que podría explicar su bajón y que nadie recuerda.
“Tuve una conmoción cerebral el año pasado. No es una excusa, pero me afectó mucho. Afectó en mi visión y todo lo demás”, explicó Arráez sobre ese susto que sufrió en Houston en abril de 2025. “Pero este es un nuevo año. Otra oportunidad para mejorar”.
Así que esperen más turnos con el contacto como prioridad para Arráez esté en el plato. “Odio los ponches”, continuó.

Arráez confesó que usará el número 1 con los Gigantes de San Francisco. También explicó que Gregor Blanco fue un factor importante en su decisión, porque fue el encargado de hablarle de la ciudad y la organización.
Bienvenido a la bahía
La organización hizo oficial ayer la contratación de Arráez, quien vestirá el uniforme del equipo tras firmar un contrato por un año. El anuncio fue publicado en sus redes sociales y desde ya ha despertado una alta expectativa tanto por la afición como por el entorno de la MLB.




